Wednesday 26, Jun 2019

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¿Mujeres peligrosas?

 

Bienvenidos a tu columna ¿Quién le teme a Virgina Woolf?, en esta oportunidad quiero hablarles de uno de los temas más debatidos en el ámbito académico en las últimas décadas: la inteligencia femenina. Si lo pensamos en frío, ¿por qué se debate acerca de la inteligencia de las mujeres? La respuesta está en la historia de la cultura; desde que pasamos de un matriarcado ancestral a un heteropatriarcado que se mantiene, se ha cuestionado el intelecto de las mujeres. Las evidencias concretas pueden hallarse en escritos religiosos y políticos de la Edad Media, incluso algunos textos de San Agustín “critican” de una manera bastante tibia la segregación racial, religiosa y de género. Y es que la inteligencia siempre se ha considerado una cualidad “exclusivamente masculina” con base en postulados de origen religioso. Así llegamos a un siglo XX dominado por los hombres en el que las mujeres se fueron abriendo paso a empujones.

En el siglo XX, la primera mujer que cuestionó a viva voz la supuesta “debilidad mental de las féminas” fue precisamente Virginia Woolf con su crítico e irreverente Una habitación propia (1929), le siguió la escritora y filósofa francesa Simone de Beauvoir con su extraordinario y polémico El segundo sexo (1949), considerado no solo uno de los textos fundamentales del feminismo, sino uno de los libros más influyentes de la época contemporánea. Un libro en el que Beauvoir cuestiona la ilusa pretensión de que las mujeres “no nacieron para pensar sino para parir los hijos” y propone su revolucionaria teoría de la mujer-útero o mujer recipiente. Y es que este duro argumento nace de la discriminación académica y científica, pues el doctor austriaco Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, consideraba a la mujer un foco de perturbación y distracción para los inteligentes y productivos varones. Si una autoridad como Freud llegó a describir tal despropósito, qué se puede esperar de la cultura popular, es más, qué se puede esperar de la Cultura, de las sociedades modernas si se considera que hay “mujeres peligrosas”, estas mujeres son las mujeres que piensan, cuya inteligencia amenaza un orden de supremacía masculina. Entonces comienzan los clichés: “las mujeres inteligentes no se casan”; “las mujeres inteligentes son feas”; “las mujeres inteligentes son homosexuales”; “las mujeres inteligentes son raras”; “las mujeres inteligentes amenazan los preceptos de las Escrituras”, y cualquier cantidad de basura mediática que desprestigia a la mujer. Pero la verdad es que la mujer es tan capaz como los varones de ejercer las ciencias, las humanidades y de desarrollar tecnología; las mujeres pueden construir y liderar naciones, pueden hacer con su inteligencia sociedades más justas, más evolucionadas y más humanas. La verdad es que no hay ningún motivo, ninguna evidencia científica más allá de la especulación que confirme que las mujeres “son mentalmente débiles”, la gran incógnita es ¿hasta cuándo se seguirá sosteniendo la cultura sobre este argumento? Mientras la inteligencia de las mujeres se considere peligrosa, no seremos una sociedad evolucionada, en realidad, epistemológicamente aún estamos en una época primitiva.

 

© Brenda Márquez

Columna exclusiva para Mujeresdehoy.net

Foto: http://www.minutoya.com/

Imagen de Llovizna
Brenda Márquez

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