Monday 18, Feb 2019

BannerPrincipal

¿Existe la misoginia femenina?

 

Bienvenidos a tu columna ¿Quién le teme a Virginia Woolf?, en esta oportunidad les hablaré de un tema que ha llamado la atención en el ámbito académico de los estudios de género y que ha estado muy en boga en el feminismo contemporáneo, tanto el moderado como el radical: la misoginia femenina. ¿Es posible la existencia de una “misoginia femenina”?

El Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) define la misoginia como “aversión a las mujeres”, pero la verdad es que la concepción de tal término es más compleja que la simple “aversión a…”. La misoginia es un fenómeno del comportamiento atribuido a los hombres en cualquier cultura. Es un comportamiento personal en la sociedad occidental, es un comportamiento colectivo en las sociedades tribales, religiones estrictas y castrantes -como la musulmana- y sistemas políticos sectarios. No obstante, aunque cueste trabajo creerlo, sí es posible una misoginia en el caso de las mujeres. Las mujeres -de por sí apasionadas- ven en sus iguales (de sexo) un “sujeto de rivalidad”, ya sea en el ámbito laboral, social o afectivo. Desde siempre las mujeres han vivido en disputa en aspectos triviales: competencia por la marca y modelo de la vestimenta, la atención por parte de los varones, la efectividad de la dieta y la obsesión por el atractivo de la delgadez, entre otras distracciones de poca importancia. Pero la gravedad de esta rivalidad que se convierte en una disputa, no radica precisamente en la marca de los zapatos o en quien se lleva al chico más guapo de la clase, del barrio, del club o de la oficina, sino en el aspecto psíquico que imbrica un comportamiento cultural que hace mucho daño a las mismas mujeres, lo peor es que no se dan cuenta.

Si atendemos a los estudios de género y a las teorías feministas, una mujer misógina puede ser incluso la típica ama de casa latinoamericana, ojo, no porque lave, planche, cocine y cuide a los niños, sino por la sumisión ante su par masculino. Pero resulta que una mujer misógina también puede ser soltera, solvente económicamente, quizás no tener hijos por iniciativa propia o tenerlos en soltería, culta e informada pero puede arraigar y propagar una animadversión hacia sus pares por discriminación, ira u odio. Por Ej., mujeres heterosexuales que cuestionan a sus pares homosexuales, entonces estaríamos hablando no solo de discriminación sino de misoginia por la orientación sexual. También se puede ser misógina en cuanto a las competencias intelectuales, el ego, la atención por parte de los varones, pueden convertir a las mujeres en las esclavas de su propia autodiscriminación egocéntrica en una sociedad patriarcal que se empeña en mantener a la fuerza sus aparatos de dominación, pero si las mujeres son cómplices de estos aparatos represivos, ¿qué destino pueden tener las mujeres que se resisten a ser misóginas?, ¿a quién favorece más las mujeres que se odian entre sí?, ¿a quién favorece más las mujeres que compiten a sangre y fuego entre sí? Muchas mujeres se niegan a aceptar la existencia de una “misoginia femenina”, pero dicha negación afianza tal despropósito, pues las mujeres por milenios han luchado por lograr la igualdad de género, pero si es misógina esa lucha milenaria ha sido en vano. Mientras las mujeres arremetan contra sus pares y sean más complacientes con el sexo opuesto, la duda de que si existe o no la misoginia femenina tiene su asidero; en este terreno el Feminismo académico y el político reaccionario tienen la batalla ganada porque, nos guste o no, hasta ahora tienen razón. Para cerrar, citamos a la escritora e investigadora estadounidense Naomi Wolf (1962), considerada una de las investigadoras más renombradas del llamado Feminismo de la Tercera Ola y autora del célebre El mito de la belleza (1990), quien señaló con respecto a la actitud y/o aptitud de las mujeres contra las mujeres y sus obsesiones (misóginas): “Una cultura obsesionada con la delgadez femenina no está obsesionada con la belleza de las mujeres. Está obsesionada con la obediencia de éstas. La dieta es el sedante político más potente en la historia de las mujeres; una población tranquilamente loca es una población dócil”. Saca tus propias conclusiones.

Si quieres conocer un poco más acerca de la misoginia femenina, puedes consultar este enlace:

http://www2.esmas.com/mujer/dietas-y-ejercicios/psicologia/631285/misoginia-femenina-mujeres-odian-peores-enemigas-destruirse-mujer-hombres-odio/

 

© Brenda Márquez

Columna exclusiva para Mujeresdehoy.net

Imagen: Fotograma de la película Pulp Fiction (1994). En: http://www.mirror.co.uk/tv/tv-news/pulp-fiction-leaked-cast-list-6438780

 

 

 

Imagen de Llovizna
Brenda Márquez

Website: